La Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE), son la meta de muchos países que quieran dar el salto de competitividad para ser percibido como un Estado moderno, seguro, ágil y transparente.

Esta plataforma virtual, con toda la tramitología requerida digitalizada y simplificada, es el complemento para facilitar las exportaciones panameñas, mejorar el clima de negocios y atrae inversiones, que tanto necesitamos hoy día.

Panamá empieza a dar pasos importantes hacia ese esquema virtual, como una herramienta sumamente beneficiosa para el desarrollo del comercio exterior. Un reto que es doble: en primer lugar, lograr que las empresas que ya exportan, exporten más; en segundo lugar, que haya más empresas que exporten.

Esta semana el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), dio a conocer públicamente sobre los avances de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE), con la activación en línea de trámites de Declaración de Movimiento Comercial (DMC), Certificación de Origen y Determinación de Origen.

Con una plataforma digitalizada 100%, nuestro país,  no solo se  pone a la altura de las demás economías vecinas que han dado pasos firmes hacia esa dirección, sino que reduciría significativamente los costos y tiempo de movilización de sus tramitadores de institución en institución, eliminaría la discrecionalidad del funcionario público, agilizaría y simplificaría los permisos y licencias de exportación para darles a los exportadores una mejor capacidad de respuesta en sus envíos y mantendría informado al exportador y por consiguiente a sus clientes del status del proceso de exportación.

Las plataforma digitalizada en el mundo, requieren continuas mejoras y optimización, incorporando nuevos procesos para hacer más robusto el sistema como el Blockchain y el pago por medio de banca electrónica, como se está haciendo en otros países. Para que este sistema sea eficiente y tengamos una Ventanilla Única de Comercio Exterior dinámica, se requiere un alto grado de compromiso tanto del sector público como del sector privado, que determinará el impacto de esta moderna herramienta en la competitividad de nuestro país.