La sequía que atraviesa el país, producto del fenómeno atmosférico El Niño, ha generado estragos en la reducción de los niveles de los ríos y sus afluentes, provocando que 52 de las 56 plantas potabilizadoras que administra el IDAAN, hayan bajado su producción de agua potable por lo que impactaría considerablemente, si no tomamos las medidas adecuadas de forma inmediata, a todos los sectores económicos del país, y de manera específica, las actividades industriales que utilizan este importante insumo en sus procesos productivos.

Frente a esta situación, todos debemos asumir la responsabilidad hacia el ahorro del consumo del agua, una medida paliativa mientras aguantamos el riguroso impacto  climático, que afecta nuestras fuentes hídricas.

Es importante que desde los puestos de alta gerencia hasta los colaboradores de cada una de nuestras empresas se llegue a una concienciación del problema de escases de agua y el uso adecuado de este importante insumo.  En este sentido, el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), ha venido promoviendo desde hace varios años el modelo de Economía Circular, como una alternativa en el uso eficiente del agua, un modelo de sostenibilidad, que puede ayudar en la solución del problema.

En tanto, la utilización de forma racional del agua es una medida de mucho valor en estos momentos: la utilización de boquillas para mangueras, medición del consumo, la eliminación del barrido con agua, reducción o eliminación de goteos en las líneas de suministro de agua,  entre otras, son buenas prácticas que nos ayuda a controlar el consumo.

Las medidas a mediano y largo plazo requieren de nuestra participación y un serio compromiso entre las instituciones del gobierno involucradas, la comunidad y el sector empresarial, así como una fiscalización efectiva del consumo y normas técnicas actualizadas, para poder dejarles a las nuevas generaciones un recurso hídrico abundante y  saludable.