El país se encamina a la transformación de su matriz energética, por ser un proceso integral y complejo, se necesita contar con reglas claras. No obstante, existe preocupación en cuanto al uso de generación distribuida o autogeneración con renovables, por lo que instaurar cargos o impuestos solares resta competitividad.

En la actualidad contamos con normas que indican que solo se pueden instalar el equivalente a 10% de la demanda máxima, lo que corresponde 190 MW. La autogeneración o generación distribuida Solar es una alternativa que podemos utilizar para complementar el desarrollo industrial del país.

Panamá, es privilegiado al contar con una demanda que presenta sus picos justo cuando la producción solar está al máximo. Las industrias y empresas panameñas requieren situarse a un nivel competitivo para poder ofrecer local e internacionalmente productos de calidad a buen precio, y la energía es fundamental en esta ecuación.

Al igual que otras ciudades del mundo,  debemos dirigirnos a incorporar el uso de la movilidad eléctrica complementado con generación distribuida para alcanzar niveles de desarrollo  de primer mundo. En una economía circular, el uso de recursos renovables, eficiencia energética y la reducción remanentes de los procesos industriales de forma ambiental es el camino a seguir.

Industrias que utilicen la generación distribuida con renovable, les abre el mercado a posibilidades en las ramas de reducción de cargos por demanda, los cuales impactan fuertemente a muchas industrias. Además, venta de energía, respaldo a la red eléctrica y una producción más sostenible a precios competitivos internacionalmente. Todo apuntando a contribuir con la creación  de más fuentes de  empleos y la independencia energética que tanto anhelamos como país.