El Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) sigue con gran preocupación los efectos de la huelga en el sector bananero, particularmente en las plantaciones de Chiquita Panamá ubicadas en la provincia de Bocas del Toro. El día de hoy la empresa ha tomado la difícil decisión de suspender de manera definitiva la producción en una finca completa y en áreas adicionales de cultivo, lo que representa la pérdida de plazas de empleo en la provincia y el país.
Esta paralización tiene consecuencias críticas en la provincia. La interrupción de la producción afectará tanto a los trabajadores directos de la empresa, como a la gran cantidad de empleos indirectos y actividades económicas vinculadas.
Además, la situación ha tenido un impacto directo en la competitividad de la industria bananera. La pérdida de exportaciones, sumada a la creciente dificultad de recuperar espacios en los mercados globales, representa un obstáculo considerable para el desarrollo del sector.
Ante esta grave circunstancia, desde el SIP hacemos un llamado urgente a los trabajadores para que retomen sus labores en las plantaciones de banano, para evitar que más fincas lleguen a un punto irreversible y se sigan perdiendo empleos.
Valoramos las acciones responsables tomadas por Chiquita Panamá ante esta crisis y reiteramos nuestro compromiso con la defensa de los sectores productivos y la preservación de empleos. No podemos permitir que la paralización de actividades ponga en peligro la estabilidad de los hogares panameños ni el futuro económico del país.
