Panamá enfrenta un panorama cada vez más complejo. El llamado a huelga, promovido por distintos gremios y organizaciones en contra de la Ley 462 que reforma la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social (CSS), se basa en desinformación con el fin de generar incertidumbre en la población, lo que amenaza con agravar la estabilidad social y económica del país.
Consideramos que paralizar sectores claves solo intensifica la crisis de la nación especialmente la educación, impactando al capital humano, en todas sus etapas, que es esencial para convertirnos en un país con más oportunidades para sus ciudadanos, logrando mayores niveles de competitividad y bienestar social.
Los llamados a huelga también golpean duramente a los sectores productivos, pues retrasan la producción e interrumpen las cadenas de suministro de las empresas. Cada día perdido es un día menos de progreso, afectando tanto a las industrias como a los micro y pequeños empresarios que luchan por mantener sus operaciones a flote.
En ese sentido:
- Es momento de dejar los intereses individuales y trabajar unidos para construir un Panamá de progreso. Por ello, respaldamos la decisión del excelentísimo Presidente de la República, José Raúl Mulino, de promover la generación de trabajo formal y estable.
- Estamos listos para trabajar en sinergia para la creación de más empleos en la industria nacional y apoyar la educación como vehículo para el desarrollo.
Solo así lograremos construir un futuro más próspero, donde la estabilidad social y económica sea la base sobre la cual se edifiquen nuevas oportunidades para todos.
